
En los últimos días estamos viviendo una serie de episodios de supuesta corrupción, supuesto amaño de adjudicaciones e incluso supuestos amaños de amaños, todo esto “según el juez Garzón” (como la pasión según…). No soy yo quien dirá que el juez esté actuando siguiendo instrucciones de quienes en su día le hicieron un corte de mangas a sus aspiraciones de ser ministro, ni siquiera que está siendo el canalizador de una campaña contra el PP, entre otras cosas porque no tengo juicios de valor para decir una cosa u otra.
El caso , es que en politica como en otros órdenes de la vida no sólo hay que serlo (lo que sea) sino además parecerlo (lo que sea) y en este caso a la vista de la imagen no lo parece y no digo yo que no lo sea.
12 febrero 2009 en 5:26 pm
Los políticos, lo son y lo parecen: Unos impresentables, con coche oficial y jubilación garantizada.